CONSEJOS PARA MEJORAR LA EDUCACIÓN VIRTUAL (Para padres y maestros)

Primera parate: Maestros

Optimizar el aprendizaje virtual

Se debe usar como metodología  la creación y desarrollo de proyectos.

Las clases online no son podcasts y además, a los niños les cuesta un poco más mantener la atención de manera prolongada. Debido a esto, es ideal mantener una planificación que incluya actividades, prácticas y dinámicas acorde a las edades de cada grupo de estudiantes hará las clases más llevaderas y también facilitará más el aprendizaje y la retención del conocimiento.

Anticipar malentendidos o situaciones incómodas.

Puede pasar en el salón de clases y puede pasar también en las clases online. Un percance o situación no planificada puede generar incomodidad tanto para los estudiantes como para el profesor, por lo que es importante que el maestro pueda anticiparse a estos momentos y tener un plan de acción que ejecutar en caso de presentarse una de ellas.

Ayudar a los estudiantes a opinar y tomar posturas críticas.

Tanto en la educación online como en la presencial, es posible realizar ciertas tareas que potencien el aprendizaje de los alumnos y los ayuden en muchas maneras a formar una postura y opinión sobre el tema, al mismo tiempo que les ayuda a ser capaces de argumentar esas opiniones.

Desde la producción de textos sobre un tema específico hasta los debates, exposiciones y defensas de alguna investigación (buscando siempre que el alumno genere sus propias conclusiones) son algunas de las actividades que pueden ayudar a lograr este objetivo.

Tratar a los alumnos de manera individual, no grupal.

Con la educación online es posible que ciertos conceptos como el de ¨Grupo¨ o el de ¨Colectividad¨ se vean afectados en algunos casos para los alumnos, sobre todo en tiempos de pandemia, cuando toda la familia busca resguardarse en casa por seguridad. Si bien es importante ayudarlos a que no pierdan el interés por mantener valores de trabajo en equipo y de apoyo y solidaridad entre compañeros mediante actividades y proyectos grupales que puedan hacerse dentro de lo posible, es importante que en la comunicación Maestro-Alumno no se caiga en generalizaciones en las que el profesor se dirija a todos por igual al mismo tiempo en todo momento. Es decir, hay que buscar llamar a cada niño por su nombre para darle indicaciones y referirse a ellos de manera individual, para felicitarlo, elogiarlo o incluso para llamarle la atención (en caso de ser necesario), así sea que estén trabajando una actividad en grupo o no. Los niños se pueden llegar a sentir solos siendo parte de un grupo, pero llamar a cada uno por su nombre de manera constante para referirse a ellos y ver su trabajo y esfuerzo de manera individual, ayuda a mantener activa su atención, a reforzar el sentimiento de estar presentes y no perder el interés por la clase.

Segunda parate: Padres

Velar por la salud, emociones y valores.

¿Cómo están las emociones de mi hijo antes de empezar la clase?

Antes de empezar cualquier clase, es importante preguntarse ¿Cómo se está sintiendo emocionalmente mi hijo? Si la respuesta está más inclinada a un estado negativo, sería lo ideal buscar un punto de apoyo y preguntarse qué podría estar provocando esto para poder ayudarle a solucionarlo.

Las emociones negativas y conflictos personales o familiares, pueden afectar el proceso de aprendizaje y por ende, de manera directa su aprovechamiento debido a que derivan en una falta de atención e interés.

¿Por qué las notas de mi hijo se están viendo afectadas en las clases virtuales?

Si su hijo está teniendo problemas con sus calificaciones, nosotros como padres debemos ir más allá de los números y cuantificaciones. Cuando los niños suspenden, no se debe únicamente a una falta de interés o de capacidad, las malas notas pueden deberse a mucho motivos diferentes a éstos.

Por ejemplo, puede pasar que el niño se esfuerce mucho y no saque los resultados deseados. Por tanto, las notas, evaluaciones y resultados se deben interpretar con cierto relativismo.

Cuando el niño saca malas notas, nos indica que algo no va bien, por alguna razón el niño no alcanza los objetivos. Nos puede indicar una falta de motivación (factores emocionales), dificultades de aprendizaje, falta de esfuerzo (el poder esforzarse para lograr algo es algo que se trabaja de a poco y de manera constante) y falta de hábito en el estudio (se pueden revisar muchos métodos para aprender a aprender).

¿Qué hago si las notas de mi hijo se están viendo afectadas en las clases virtuales?

Lo principal es mantener la calma y abordar la situación evaluando cuál puede ser la causa y trazando una estrategia para poder abordarla de manera exitosa.

Algunas consideraciones para ello:

-No gritar

Al levantar la voz lo único que se consigue es que el niño se asuste, llore o se sienta mal, y que no quiera contarnos nada. El hecho de gritar a los niños puede llegar a bloquearles, y no sabrán cómo reaccionar, además de que les alejará de nosotros.

-No dramatizar

Las malas notas son malas notas. Hay que dejar de lado actitudes depresivas o excesivamente dramáticas. El mundo no se acaba porque el niño suspenda o deba repetir curso. Y no podemos hacerle creer que es un fracasado o que no sirve para el estudio. Lo que el niño necesita es ánimo y apoyo.

-Indagar las causas

Es conveniente preguntar a los hijos por qué creen que has obtenido esas notas. A partir de su respuesta, podemos ver si es necesario consultar con especialistas. De esta forma, haremos al niño reflexionar sobre los motivos detrás de esas calificaciones bajas y será más fácil ponerles solución.

-Mostrar cariño

Dar apoyo ya que el fracaso académico es una situación donde puede peligrar la autoestima del pequeño. En caso contrario los niños pueden, por ejemplo, desarrollar miedo a los exámenes.

-Planificar con ellos un plan de estudio.

Este plan de estudios debe ser realista y motivador. Además, debemos plantearlo junto al niño para que se implique al llevarlo a cabo.